¿Por qué escribe? Muy sencillo. ¿Por qué un padre o una madre prepara cada día el pan para sus hijos? El P. Enrique escribe como quien reparte pan tierno a quien tiene hambre. Lo importante es que hoy se alimenten. Escribe deprisa, oportunamente, para la necesidad que acucia; extender el Evangelio, orientar a los jóvenes, combatir el error, divulgar documentos de la Iglesia, comunicar la doctrina teresiana... Mañana escribirá de nuevo.

De su pluma salen también libros de formación para las Religiosas, para niños y jóvenes. Muchos de éstos conservan todavía su vigor. Entre sus obras el «Cuarto de Hora de Oración» que llegó a ser un «best-seller» en su época alcanzando hasta hoy 53 ediciones y «Guía práctica del catequista», que fue su primer libro escrito en 1873, el mismo año que funda la Revista Santa Teresa de Jesús.

Es el escritor que no descansa para que lleguen a todos los rincones las enseñanzas de Santa Teresa.
Escritos de pedagogía, pequeños devocionarios, novenas, tratados de vida espiritual, folletos, opúsculos, cartas… Una ingente tarea apostólica con la pluma.