La Compañía de Santa Teresa de Jesús ofrece la síntesis del Documento que expresa el Carácter Propio de sus Escuelas y define la identidad de las mismas en una sociedad pluralista, en la que coexisten diversas interpretaciones del hombre, del mundo y de la vida. Ha sido elaborado con la participación de los distintos estamentos de la Comunidad Educativa.

Quiere proporcionar a los padres, profesores, alumnos y colaboradores los principlos que inspiran la identidad y el estilo de la Escuela Teresiana, que necesitan conocer para optar por ello y poder participar libre y responsablemente en su tarea educativa. Basado en el Magisterio de la Iglesia Católica y en las enseñanzas de Enrique de Ossó, Fundador del Instituto, tiene en cuenta la Declaración Uníversal de los Derechos Humanos y la Constitución Española.






La Escuela Teresiana
es y realiza una misión de Iglesia

Promueve la educación integral de los alumnos según la concepción católica del hombre, del mundo y de la vida.

Fundamenta su tarea educativa en los principios pedagógicos de su Fundador, Enrique de Ossó.

Se organiza y vive en Comunidad Educativa. El carácter comunitario brota de su naturaleza cristiana y da fecundidad y coherencia a su accion.

Esta abierta a todos los que desean el tipo de educación que imparte. Arraigada en la cultura de su tiempo e inserta en el lugar en que vive, se ofrece como un servicio a la sociedad.







A. Educación integral

Tiende a que el alumno desarrolle en equilibrio y armonía todos sus valores personales y sus posibilidades.

Procura despertar la inquietud por la búsqueda de la verdad, facilita el acceso a la cultura, la apertura a los avances de la ciencia y de la técnica, la interpretación y valoración crítica de la realidad.

Estimula a superar el individualismo y a vivir de manera responsable en solidaridad con los demás hombres.

Tiene en cuenta que el desarrollo personal sólo es posible desde la inserción en el propio momento histórico y en el propio pueblo.

Ayuda al alumno a descubrir que el hombre necesita para su plena realización de un Ser que le trascienda, necesita de Dios.

B. Educación católica

Persuadida del valor humanizador de lo religioso, se apoya en la fuerza y fecundidad del evangelio para llevar al hombre a su plenitud, ofreciéndole sentido, verdad y esperanza.

Educa en y para la libertad; abre caminos de fraternidad; prepara a los alumnos para ser constructores de la paz y de la nueva civilización del amor, la verdad y la justicia que Cristo trae como Mensaje.

Propone una síntesis entre fe, cultura y vida, en la que el conjunto de los saberes y los valores cristianos genera criterios y actitudes evangélicas y comportamientos coherentes con ellos.

Imparte enseñanza religiosa y catequesis según las orientaciones de la Iglesia Católica. Celebra la fe, comunitaria y personalmente, en un marco de respeto y libertad.

Estimula las inquietudes religiosas, sociales y pastorales de la Comunidad Educativa y les ofrece respuesta a través de grupos apostólicos y asociaciones.

C. Educación teresiana

Fomenta la oración como relación con Dios y unas virtudes que son la síntesis del humanismo teresiano:

fortaleza y magnanimidad para la aceptación del riesgo y del compromiso; y para mantener firme y decidido el propósito de perseverar hasta el fin en la búsqueda del bien y de la verdad;

alegría que lanza al hombre a una entusiasta entrega a sus tareas y a una relación humana y religiosa llena de vigor interior, ilusión y audacia;

gratitud y generosidad que humanizan la vida diaria, crean lazos de cordialidad y conducen a la superación del egoismo;

sinceridad, lealtad, humildad, manifestando en el decir y en el hacer la verdad de la propia vida.

D. Comunidad educativa

La Compañía de Santa Teresa de Jesús organiza sus Escuelas en Comunidades Educativas en las que la Entidad Titular, profesores, alumnos, padres y colaboradores participan en la vida de la Escuela según sus propias funciones:

La Entidad Titular, última responsable de la Escuela, es la Compañía de Santa Teresa de Jesús. Dirige la Escuela, establece los principios y criterios que definen su educación y garantiza la fidelidad a los mismos.

Los Profesores son, en la Escuela, los educadores por excelencia. Su labor formativa, en respeto y coherencia con el Carácter Propio del Centro, va mas allá de la transmisión de conocimientos. Están directamente comprometidos en la preparación, realización y evaluación del Proyecto Educativo.

Los Alumnos como protagonistas de su educación, son responsables de hacer vida el Proyecto Educativo. Su trabajo y la participación gradual y comprometida en la vida escolar les ayudan en su formación y les preparan para una colaboración eficaz en la sociedad.

Los Padres como principales responsables de la educacion de sus hijos participan activamente en la vida de la Escuela y le prestan su apoyo principalmente a través de la Asociacion de padres de alumnos.

Los Colaboradores, personal de administración y servicios, forman parte de la Comunidad Educativa desde lugares y responsabilidades diversos. Comparten todo lo que la Escuela es y ofrece.

La Comunidad Educativa lleva a cabo sus objetivos educacionales en un ambiente de libertad y relación cordial.
Este ambiente ofrece la posibilidad de mantener un alto grado de cooperación, contribuye a conseguir una alta calidad en la formación integral de los alumnos.






La Escuela Teresiana desarrolla su actividad según las orientaciones pedagógicas de su Fundador, Enrique de Ossó, y teniendo en cuenta las conquistas de la pedagogia contemporánea, los avances de la ciencia y de la tecnología.

Lleva a cabo la educación como un proceso de maduración del alumno que integra y desarrolla armónicamente los distintos aspectos de su personalidad.

Parte de la situación real de cada alumno y respeta su ritmo de crecimiento y maduración.

Acentua la dimensión social del proceso educativo y favorece el desarrollo de actitudes de respeto, diálogo y cooperación.

Suscita y estimula la actividad y la creatividad para favorecer el descubrimiento y desarrollo de capacidades y la práctica de destrezas.

Valora la constancia, la seriedad y el rigor en el trabajo y cuida la adquisición de hábitos de orden y disciplina.

Concede especial atención a la relación personal y directa con el alumno en la acción tutorial. Le ayuda a superarse y le acompaña en el proceso de su desarrollo personal en orden a su opción de vida.

Utiliza un diseño de evaluación que va más allá del rendimiento y permite verificar el nivel de calidad de toda la acción educativa y adecuarla a las distintas necesidades.

Promueve actividades escolares y extraescolares que favorecen la educación en el tiempo libre y despiertan interés y aficiones en los alumnos.

Describe en el Proyecto Educativo las metas concretas que pretende conseguir en las diferentes etapas y desde las diversas áreas del quehacer educativo. Marca objetivos operativos evaluables a corto plazo.






Para su organización, la Escuela Teresiana tiene en cuenta la complejidad de la acción educativa, que exige que todos los que intervienen en ella lo hagan de una forma orgánica y coordinada, ya que los grados de responsabilidad, capacidad y dedicación son muy diversos.

Los criterios que ayudan a determinar estos ámbitos y niveles de participación son: funcionalidad, corresponsabilidad, subsidiariedad, representatividad y globalidad.

El gobierno y gestión de la Escuela Teresiana se ejercen a través de órganos colegiados y órganos unipersonales.

La Entidad Titular les reconoce las atribuciones que las disposiciones legales les confieren, dentro del respeto al carácter propio que aquí se establece y requiere de ellos la más amplia y decidida colaboración para que dicho carácter se convierta en vida.

El Reglamento de Régimen Interior regula el funcionamiento de la Escuela y garantiza la adecuada coordinacion de todos los estamentos y personas que intervienen en la accion educativa.