30/1/2008
Colegio Teresiano del Pilar
 
MANIFIESTO EN EL DIA DE LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA
En Zaragoza, donde vivimos y estudiamos, donde nos divertimos y nos formamos como personas, alumnos y profesores del Colegio Teresiano del Pilar, en este 30 de enero, Día de la Paz y la No Violencia del año 2008, acabamos de hacer un mapamundi donde están nuestras calles, nuestras casas, y en definitiva, nuestro mundo.
Es el mapamundi de la PAZ, de la solidaridad entre nosotros y del respeto a todos los hombres con sus particularidades y diferencias.
El período 2000-2010 ha sido designado por la UNESCO como «Decenio internacional por una cultura de la paz para los niños del mundo».
Este deseo de la Naciones Unidas es también nuestro deseo: que nos eduquemos con una mente y un corazón capaces de resolver la convivencia humana sin ningún género de violencia.
Conscientes de que habitamos un mundo con demasiadas experiencias de guerra y de violencia.
Sabiendo que en el siglo veinte se han vivido en Europa las peores guerras de la historia que no queremos que vuelvan a repetirse.
Conociendo por propia experiencia, y por las noticias de todos los días, que la violencia sigue estando presente en nuestras ciudades y hasta dentro de los colegios y las familias,
Nos manifestamos y nos pronunciamos
Somos los niños y jóvenes que integrarán la sociedad del siglo XXI y soñamos con un planeta en armonía entre las gentes y paz entre los pueblos.
Soñamos que llegará el día en que las fronteras marcarán sólo los antiguos reinos en los que se gestó una lengua y una cultura, pero no serán ya más los filtros con que unos hombres excluyamos de nuestro lado a otros hermanos nuestros.
Soñamos con el día en que los recursos de la tierra permitan a cada pueblo su propio desarrollo, cesen las explotaciones de los más fuertes sobre los más débiles y el desarrollo, y la cultura sean los fundamentos de la vida de las naciones en paz.
Soñamos con que llega ya el día en que, superados los extremismos sexistas, hombres y mujeres por fin hemos madurado en tolerancia y nos miramos con los ojos de total respeto y buena acogida.
Soñamos con el día en que nuestras valoraciones no tendrán en cuenta el sexo ni las razas sobre la tierra, porque la máxima importancia cosistirá en ser persona humana.
Soñamos con el día en que los corazones de todos nosotros hayan superado los recelos, las envidias y las desconfianzas y en el patio de recreo del colegio no se conozcan nunca más las peleas ni las amenazas.
Soñamos en el día en que todos los hogares sean el espacio donde los adultos cada día recobran la bondad interior y la ternura, y nosotros, los pequeños, desarrollemos unos ojos limpios y un corazón fuerte.
Soñamos con el día en que sea necesario borrar del diccionario palabras como terrorismo, violación, narcotráfico, esclavitud… porque, después de haber caído en desuso, carecen ya de significado