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Concurso de
Redacción con motivo de la celebración
del Día de Europa |
Publicada el 14.05.10 |
| «De
nuevo esa sensación», es la redacción
que ha ganado el premio de Redacción
de Secundaria del III Concurso de Redacción
y Dibujo con motivo de la celebración
del Día de Europa, promovido por el
Ayuntamiento de Zaragoza, cuyo tema es «Año
Europeo 2010: Año Europeo de Lucha
contra la Pobreza y la Exclusión Social». |
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Su autora, Sara Catalán Sanz, alumna
de 3.º ESO-A, ha demostrado ser una buena
escritora, no sólo por su correcto
manejo del estilo literario, sino también
por la sensibilidad y creatividad con que
ha orientado el contenido. |
| El
día 7 de mayo, a las 12:00 horas, acudió
al Acto de entrega de premios que se celebró
en el Salón de Plenos del Ayuntamiento
de Zaragoza. |
| Desde
aquí nuestra felicitación, Sara. |
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| DE
NUEVO ESA SENSACIÓN |
| Sentada
en el banco, de nuevo esa sensación
que tantas veces la inunda. La mira. La niña
ni siquiera se percata. Corre feliz atravesando
el parque, ajena a todo lo que sucede a su
alrededor. De repente se para un instante
y contempla esas florecillas que caen alborotadas
por el césped como si de estrellas
se tratara. Arranca una cuidadosamente, una
margarita blanca que ha llamado su atención.
Y saltando se la lleva, con esa sonrisa especial,
pícara, que la caracteriza, y se la
entrega a su madre que a la vez que sonríe
la coge gustosamente con un gracias
ahogado. Y de nuevo brincando sigue revoloteando
por el parque. Su cortita melena rubia cae
por su cuello, y esa pinza recogiendo una
porción de su flequillo le hace la
cara más dulce. Si la miras por detrás
es una niña normal, para nada se adivina
que tenga esa enfermedad, ese síndrome
Ella corre, juega y parece que sea feliz como
todos los demás niños. Todo
cambia cuando esos niños la miran a
los ojos. Su cara algo desfigurada y esos
ojos saltones color almendra son su maldita
tarjeta de identidad. La madre no entiende
cómo una niña de apenas cinco
años tiene que verse envuelta en semejante
situación de exclusión. Miradas
fijas, repasos de arriba abajo, caras de extrañeza
de los niños con los que se intenta
relacionar. A veces, incluso reacciones de
las madres de separar a sus hijos de ella.
¿Por qué? ¿Por ser distinta?
¿Por no ser igual que sus hijos? ¿Por
no tener esa cara perfecta ni hablar como
ellos? La madre, aún absorta en sus
pensamientos se seca esa pequeña lágrima
que ha empezado a brotar de sus ojos. Y de
nuevo mira a su hija, la pequeña baja
la cabeza, y al igual que los de su madre,
sus ojos se inundan de lágrimas que
intenta retener sin éxito. Esas lágrimas
resbalan por sus mejillas sonrojadas, lentamente,
hasta la comisura de sus labios, donde desaparecen.
Desilusionada corre a los brazos de su madre
que ya le espera en el banco para ahogarse
en un abrazo. No creo que nunca consigue
acostumbrarse piensa, aunque ¿debe
acostumbrarse a ser excluida? ¿Acaso
ese es su destino? ¿Es lo que le toca?
-yo creo que no.- y ella, tan frustrada como
la pequeña, se pierde en sus brazos,
preguntándose si en algún momento
conseguirá que su hija sea completamente
feliz, sin ser excluida, como cualquier niño.
Y lamentablemente, por el momento, no se sabe
responder. |
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Sara Catalán Sanz
3º E.S.O. A
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